
Quererte tanto a ti,
y tenerte tanto miedo…
cuando templar tu acometida puedo,
tras empujar con casta en la tercera vara,
un verso por ceñidas Chicuelinas nace en el ruedo…
¡mi poema novel al quite!...
Y clavaré si puedo, un gran par de banderillas…
sin volver la cara,
pañosa en mano un gran cite…
¡si embistiendo me ayudaras!...
solo, en el tercio de la plaza,
sin una duda te espero…
Acomete torito, ¡Eh toro!...
embestirás…
yo quieto y no me quito…
Siete naturales coseré,
y en cada uno más me aprieto…
con una gran trincherilla mi respeto…
en tu cara fosca un torero desplante…
y vuelco acero al volapié,
sobre tu cuna impresionante…
¡Oh toro!,
torito bravo de Luna…
mientras besan las treinta tres cuentas del rosario,
y ruegan a Dios por cada una…