
Vuelvo al ruedo por ti,
yo,
Lamborghini…
A este ruedo emocionante…
Por ti, a este ruedo desgarrante…
¡Ay!,
¡con más daños que arrojo!
José,
¡Oh, gran torero entre negras Dalias¡
¡Compongamos un grandioso cartel!
! Una imposible y gran corrida!…
la más grande de nuestra vida…
Te propongo virtud de Galapagar,
tú, virtud de la vida,
el único espada…
Con tu traje de jardín de oro...
Yo,
Ignacio Lamborghini,
el toro…
Y tú José,
mi querido maestro,
el matador...






